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Respuesta directa: Ver pelos en la ducha o en las manos durante los primeros lavados no significa que estés perdiendo los injertos. Lo que cae es el tallo del pelo, no el folículo. El folículo permanece bajo la piel y continúa su ciclo natural.
Sí. Y es completamente normal.
Ver pelos en las manos durante el lavado no significa que estés perdiendo los injertos. La realidad es justamente la contraria: esa caída forma parte del proceso normal de cicatrización.
Lo que cae es únicamente el tallo del pelo — la parte visible que sobresale de la piel. El folículo, que es la estructura que genera el nuevo cabello, permanece bajo la piel.
Si quieres entender el fenómeno completo de la caída temporal del cabello injertado, consulta la guía sobre el shock loss tras un injerto capilar.
Durante el trasplante, el cirujano implanta folículos capilares completos bajo la piel. Una vez fijado al cuero cabelludo, el folículo permanece bajo la piel aunque el pelo visible se desprenda.
Por eso ver pelos en la ducha no significa haber perdido los injertos.
El cabello que se cae durante los primeros lavados fue manipulado durante el procedimiento. Ya no cumple ninguna función. El organismo lo elimina para que el folículo pueda reiniciar su ciclo natural y prepararse para producir un nuevo cabello.
A partir de los primeros días, muchos especialistas indican aumentar progresivamente la intensidad del lavado y realizar movimientos circulares suaves pero firmes sobre la zona receptora.
El objetivo no es arrancar los injertos, sino eliminar:
Si los folículos han superado la fase inicial de fijación, normalmente entre los 10 y 15 días después de la cirugía, no se desprenderán por un lavado correcto. Mantener costras durante demasiado tiempo puede dificultar la correcta evolución del cuero cabelludo.
Durante esta etapa el cuero cabelludo suele estar más sensible de lo habitual. Por eso muchas clínicas recomiendan utilizar un champú formulado específicamente para el cuidado del cuero cabelludo tras el injerto — sin tensioactivos agresivos ni ingredientes que aumenten la irritación durante el lavado.
Para saber cómo hacer ese lavado correctamente, consulta la guía sobre cómo lavar el cuero cabelludo tras un injerto capilar. Y para entender qué ocurre en los primeros días, la guía sobre el día 10 tras el injerto capilar.
Esta es una de las dudas más frecuentes y más importantes.
Cuando cae un cabello durante el lavado, normalmente se observa únicamente el tallo piloso: una estructura fina similar a cualquier otro pelo.
En cambio, la pérdida de un injerto suele ir acompañada de:
Después de los primeros días, especialmente una vez superadas las dos semanas, la posibilidad de perder injertos durante un lavado adecuado es extremadamente baja.
La caída del cabello durante los primeros lavados suele coincidir con otras sensaciones habituales en el cuero cabelludo:
Todas ellas son sensaciones habituales durante esta etapa. Utilizar productos formulados para cuero cabelludo sensible puede ayudar a que el lavado resulte más confortable.
Una vez eliminados los cabellos trasplantados y las costras, los folículos permanecen vivos bajo la piel antes de iniciar la producción de nuevos cabellos.
Durante los meses siguientes aparecerán progresivamente nuevos pelos que irán ganando grosor, longitud y densidad. Para entender cómo evoluciona el cabello injertado en cada etapa, consulta la guía completa sobre cómo evoluciona el cabello injertado tras un injerto capilar.
Durante esta etapa es habitual experimentar picor, sensibilidad o sensación de tirantez. Por eso el champú que utilizas durante los lavados importa más de lo habitual.
FOLIC está formulado con pH fisiológico (~5.5), sin tensioactivos agresivos ni ingredientes irritantes, para acompañar el cuidado del cuero cabelludo sensible desde el primer lavado autorizado por la clínica.
Sí. La caída del tallo piloso durante los primeros lavados es normal y esperada. El folículo permanece bajo la piel y no se pierde con esa caída.
El objetivo es eliminar costras, restos de sangre seca y cabellos que ya han cumplido su función. Una vez los folículos están fijados, entre los 10 y 15 días, un lavado correcto no los desprende. Mantener costras durante demasiado tiempo puede dificultar la evolución del cuero cabelludo.
La pérdida de un injerto suele ir acompañada de sangrado, dolor o tejido adherido al folículo. Si solo ves el tallo piloso fino sin ninguno de esos signos, es la caída normal del cabello trasplantado.
La caída del cabello trasplantado suele producirse entre las semanas 2 y 8. A partir de los meses 3–4, el nuevo crecimiento comienza de forma progresiva.
Un champú con pH fisiológico (~5.5), sin tensioactivos agresivos ni ingredientes irritantes. El cuero cabelludo está más sensible durante esta etapa y el lavado es más frecuente — la formulación del champú influye directamente en el confort de cada lavado.
Un champú convencional no hace perder los injertos una vez fijados, pero sí puede aumentar la irritación y el picor durante el lavado. Por eso se recomienda usar un champú formulado para cuero cabelludo sensible tras el injerto capilar.
Ver todas las preguntas frecuentes sobre injerto capilar →
Ver caer los cabellos injertados durante los primeros lavados puede resultar impactante, pero es una parte normal del proceso. El folículo permanece bajo la piel. Lo que cae es únicamente el cabello visible.
Entender la diferencia entre perder un pelo y perder un injerto ayuda a afrontar esta etapa con tranquilidad. A partir de ahí, el objetivo pasa a ser el mismo: mantener una rutina de cuidado adecuada para el cuero cabelludo sensible y el cabello injertado.