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Respuesta directa: Tras un injerto capilar, es habitual que el cabello injertado caiga de forma temporal durante las primeras semanas, mientras los folículos permanecen en el cuero cabelludo. El crecimiento visible suele empezar de forma progresiva a partir de los meses 3–4, y el resultado se consolida habitualmente entre los meses 9 y 12. Durante todo este proceso, cuidar el cuero cabelludo ayuda a mantener una rutina más cómoda y equilibrada.
Tras un injerto capilar, el cuero cabelludo suele estar más sensible de lo habitual. Es normal notar:
Estas sensaciones pueden formar parte del proceso, pero usar productos poco adecuados puede aumentar la sensibilidad o hacer que el lavado resulte más molesto. Si quieres entender mejor el picor tras el injerto capilar, tenemos una guía específica.
| Etapa | Qué suele ocurrir | Cuidado recomendado |
|---|---|---|
| Días 1–10 | Costras, sensibilidad y primeros lavados según indicación de la clínica | Lavado suave, sin fricción y siguiendo las indicaciones médicas |
| Semanas 2–8 | Caída temporal del cabello injertado (folículos permanecen) | Mantener la rutina de cuidado, sin alarmarse |
| Meses 3–4 | Inicio progresivo del crecimiento visible | Continuar con el cuidado regular del cuero cabelludo |
| Meses 5–6 | Aumento gradual de densidad | Evitar volver a productos agresivos si persiste la sensibilidad |
| Meses 9–12 | Consolidación del resultado visible | Mantener una rutina adecuada para el cabello injertado |
Los tiempos son orientativos. La evolución puede variar según la técnica, las características individuales y el cuidado aplicado. En algunos casos, la mejora puede continuar hasta los 18 meses.
Los primeros días son los más delicados. El cuero cabelludo puede presentar costras, enrojecimiento y sensibilidad. Los primeros lavados se inician cuando la clínica lo autoriza, siguiendo siempre sus indicaciones sobre técnica y producto.
Puedes consultar qué ocurre en el día 10 tras el injerto y la guía sobre cómo lavar el cuero cabelludo tras un injerto capilar.
El cabello trasplantado cae de forma temporal. Es una respuesta normal del ciclo capilar: el folículo permanece en el cuero cabelludo y retomará su actividad. No debe generar alarma.
Es precisamente en esta etapa donde muchas personas cometen el error más frecuente.
A partir de los meses 3–4, el cabello injertado comienza a crecer de forma progresiva. Los primeros cabellos suelen ser finos y pueden tener una textura diferente al principio, lo que es normal.
El cuero cabelludo puede seguir más sensible de lo habitual. Mantener una rutina de lavado respetuosa sigue teniendo sentido, especialmente si persiste la tirantez o la sensibilidad.
El cabello injertado gana densidad de forma gradual. Los resultados comienzan a ser más visibles. Evitar volver a productos agresivos en esta etapa ayuda a mantener el equilibrio del cuero cabelludo.
El cabello injertado suele ganar densidad, grosor y naturalidad de forma progresiva. En muchos casos, el resultado se aprecia con claridad entre los meses 9 y 12, aunque la evolución puede variar según cada persona y la mejora puede continuar hasta los 18 meses.
Cuando el cabello injertado cae en las primeras semanas, muchas personas asumen que el proceso ha fallado o que ya no tiene sentido cuidarlo. Ninguna de las dos cosas es correcta.
La caída temporal es parte del proceso. El folículo permanece. Y el cuero cabelludo sigue necesitando una rutina de cuidado respetuosa mientras los nuevos cabellos comienzan a crecer.
Volver a un champú convencional en ese momento, pensando que ya da igual, puede aumentar la sensibilidad y hacer el proceso menos cómodo de lo necesario.
Elegir el champú adecuado para el injerto capilar ayuda a mantener el equilibrio del cuero cabelludo durante todo el proceso.
FOLIC está formulado para el cuidado continuo del cuero cabelludo sensible y del cabello injertado. No se trata sólo de superar los primeros lavados. Se trata de mantener una rutina adecuada mientras el cuero cabelludo sigue sensible y el cabello injertado evoluciona.
Ver champú para injerto capilar FOLIC →
El crecimiento visible suele comenzar de forma progresiva a partir de los meses 3–4. El resultado se consolida habitualmente entre los meses 9 y 12, aunque la evolución varía según cada persona.
Sí. La caída temporal del cabello trasplantado en las primeras semanas es una respuesta normal del ciclo capilar. El folículo permanece en el cuero cabelludo y retoma su actividad. No indica que el injerto haya fallado.
La caída temporal del cabello injertado suele producirse entre las semanas 2 y 8. A partir de los meses 3–4, el crecimiento visible comienza de forma progresiva.
Un champú convencional puede contener ingredientes que no están pensados para un cuero cabelludo sensibilizado. Puede aumentar la sensibilidad o hacer que el lavado resulte más molesto, especialmente en las primeras etapas.
El cuidado habitual del cabello injertado no tiene un punto de finalización definido. El cuero cabelludo puede mantenerse más sensible de lo habitual durante meses. Mantener una rutina respetuosa es la mejor forma de acompañar el proceso.
No. La evolución depende de factores como la técnica utilizada, las características individuales de cada persona y el cuidado aplicado en casa. Los tiempos indicados son orientativos.
El trasplante capilar y el injerto capilar son el mismo procedimiento. El cabello trasplantado pasa por las mismas etapas: caída temporal, fase de reposo y crecimiento progresivo hasta la consolidación del resultado.
Sí. FOLIC está formulado para acompañar el cuidado del cuero cabelludo sensible en cada etapa del proceso: desde los primeros lavados hasta la rutina habitual del cabello injertado a largo plazo.
Ver todas las preguntas frecuentes sobre injerto capilar →
La evolución del cabello injertado es un proceso progresivo. Entender cada etapa, no abandonar el cuidado tras la caída temporal y mantener una rutina adecuada son los factores que más influyen en el confort durante todo el proceso.
El injerto no termina en quirófano: continúa en casa, lavado tras lavado.